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Las Constelaciones Familiares
BERT HELLINGER, a principios de los años 80, formula
el Método terapéutico y fenomenológico de las
Constelaciones Familiares. basado en los “Ordenes del
Amor” que rigen en las familias, que cuando se respetan
hace que todo fluya en armonía:
-
Primer Orden: Orden, Pertenencia y Jerarquía.
Todos pertenecemos a un sistema y lo hacemos según
el orden de llegada.
-
Segundo Orden: Equilibrio entre el Dar y el
Tomar. Primero tomo y luego doy. Si tomo puedo dar,
si no tomo me agoto.
-
Tercer orden: Las Normas y los Límites. Las
normas garantizan la pertenencia al sistema y para
pertenecer tengo que ser leal al sistema. Estas
normas tienen que ver mucho con la conciencia de
cada sistema.
A
través de las Constelaciones Familiares
aprendemos A TOMAR LA VIDA TAL Y COMO ES.
El
objetivo de una Constelación Familiar es mirar cara a
cara lo que es real sin juzgar los hechos. A partir de
ahí, sirviéndose de frases curativas y a través del
lenguaje corporal, los coordinadores van acompañando el
movimiento de los representantes hacia una imagen de
solución, en concordancia con los órdenes del amor que
rigen nuestras relaciones.

BERT HELLINGER, SE DIO CUENTA de que existen UNAS
LEYES UNIVERSALES QUE RIGEN TODOS LOS SISTEMAS
FAMILIARES, Y UNA CONCIENCIA COMÚN QUE CUIDA DE TODOS
LOS MIEMBROS QUE PERTENECEN A ÉL, no permitiendo
exclusiones DE NINGUNO DE ellos.
El
Sistema Familiar se organiza de acuerdo a un orden y
cada persona que pertenece a él, tiene un lugar y un
destino propios. Cuando estás en tu lugar, tienes toda
la fuerza que necesitas para desarrollar tu vida
¿Cómo se PUEDEN MOSTRAR en la vida cotidiana, ESTAS
ALTERACIONES DEL ORDEN Y DE LAS LEYES QUE RIGEN LOS
SISTEMAS?
Muchas veces, tenemos sentimientos muy profundos que nos
sobrepasan y no corresponden con la situación real que
estamos viviendo. Eso muestra que son sentimientos
adquiridos. A través de las constelaciones Familiares
podemos darnos cuenta de quién los hemos tomado y
devolverlos allí donde surgieron, de ese modo quedamos
libres para vivir los que nos tocan a nosotros.
Tenemos experiencias de que a pesar de poner todo el
entusiasmo en un objetivo, en un proyecto, en la
búsqueda de un trabajo, no lo logramos.
A
través de las dificultades y el fracaso escolar, la
hiperactividad, el bulling, la dislexia, tartamudeos,
tic, comportamientos disruptivos. Los niños, a veces
mostran con los problemas escolares, asuntos familiares
no resueltos.
A
Través de la anorexia, bulimia, adicciones, drogas. Con
las constelaciones Familiares podemos ver las dinámicas
profundas que lleva a ello.
En
los problemas de pareja, en la dificultad de encontrarla
o en las relaciones. ¿Cuántas veces buscamos pareja,
creyendo haber aprendido de las relaciones anteriores y
repetimos los mismos patrones?
En
dificultades en la relación entre los padres y los hijos
adoptivos.
En
los duelos no expresados y/o mantenidos durante mucho
tiempo. Los descenciendes, quedan como atrapados, no
pudiendo vivir su vida con plenitud.
Con
depresiones, angustia, o ansiedad.
El método
La
metodología es muy sencilla. En pocas frases el cliente
dice el asunto que le preocupa. A partir de esa
información, se eligen representantes entre los
asistentes al taller y se ubican en el espacio según la
imagen interna del cliente.

Los
representantes tan solo tienen que percibir lo que
sienten y seguir el impulso de su movimiento, buscando
una imagen de solución. Todo ello, en un marco de mucho
respeto y ausente de cualquier tipo de juicio.
En
el taller se puede participar de tres maneras
diferentes:
Como Cliente: exponiendo un asunto que le preocupe o que
quiera solucionar. La constelación se centra en las
dinámicas de su Sistema Familiar.
Como Representante: poniéndose al servicio del cliente
representando a algún miembro de su familia.
Como Participante: observando y ayudando a contener
aquello que va ocurriendo durante el transcurso de la
constelación.
¿A quién puede interesar?
A las
personas que quieran encontrar una solución a asuntos
problemáticos que les causen dificultades en su vida,
ya sean de naturaleza relacional y/o familiar, como
dificultades en la pareja, en las relaciones entre
padres e hijos, entre los hermanos o bien enfermedades
físicas o emocionales, pérdidas y/o duelos,
comportamientos difíciles o destructivos, asuntos
laborales, fracaso escolar o pautas de infelicidad.
A
profesionales de la ayuda, de la enseñanza y de la salud
(educadores, profesores, jueces, abogados,
mediadores,…), por ser una herramienta que permite tener
otra comprensión de las situaciones que se presentan
cada día.
Y
por último, a cualquier persona que quiera aumentar el
conocimiento de sí mismo y ampliar la mirada respecto a
la naturaleza sistémica de las relaciones. |